La tarta de manzana es uno de esos postres que nunca fallan: sencilla, elegante y con un aroma irresistible que llena la cocina de calidez. Esta versión clásica combina una base suave, crema ligera y manzanas caramelizadas que se derriten en cada bocado. Perfecta para acompañar un café, como postre o para sorprender a tus invitados.

Ingredientes
Para la base:
- 1 lámina de masa quebrada o hojaldre
- 1 huevo batido (opcional, para pincelar)
Para el relleno:
- 3 manzanas grandes (Golden o Royal)
- 2 huevos
- 200 ml de nata o crema de leche
- 80 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de canela (opcional)
Para la decoración:
- 2 manzanas en láminas finas
- 2 cucharadas de mermelada de melocotón o albaricoque
- 1 cucharada de agua para diluir
Cómo Hacer la Tarta de Manzana Paso a Paso
1. Preparar la base
- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Extiende la masa quebrada sobre un molde para tartas.
- Pincha la base con un tenedor para evitar que suba.
- Hornea 8 minutos para prehornear y reserva.
2. Preparar el relleno
- Pela y corta las 3 manzanas en cubitos o láminas finas.
- En un bol, mezcla los huevos, el azúcar, la nata y la vainilla.
- Añade las manzanas y mezcla suavemente.
- Vierte esta mezcla sobre la base prehorneada.
3. Decorar con las manzanas
- Corta las 2 manzanas extra en láminas finas.
- Colócalas por encima en forma de espiral o abanico.
- Espolvorea un poco de canela si te gusta.
4. Hornear
- Lleva la tarta al horno durante 35–40 minutos a 180 ºC.
- Sabrás que está lista cuando las manzanas estén doradas y la crema cuajada.
5. Acabado brillante
- Calienta la mermelada con 1 cucharada de agua.
- Pincela la superficie para darle un brillo espectacular.
Consejos para que quede perfecta
- Si quieres una base más crujiente, hornéala con peso (garbanzos secos) durante los primeros minutos.
- Usa manzanas dulces para no añadir demasiado azúcar.
- Puedes añadir un toque de limón para evitar que se oxiden.
- Está aún mejor al día siguiente.
Resultado
Una tarta de manzana suave, jugosa y aromática, con un acabado dorado irresistible. Un clásico que nunca pasa de moda y que siempre sorprende.